Se buscan compradores de café en todo el mundo

Al cierre del año cafetero contabilizado entre octubre de 2018 y septiembre de 2019 la Organización Internacional del Café (OIC) estima que la producción global del grano volvió a estar por encima de la demanda.

La entidad calcula que la cosecha habría sido de 168,86 millones de sacos, un 3,7 % más alta que la del año cafetero anterior de 162,85 millones. A su turno, el consumo creció 2,1 % al pasar de 161,42 millones de sacos a 164,81 millones, es decir que la producción rebasó esa cifra en 4,05 millones de sacos.

Pero, en ese contexto de sobreoferta y de bajos precios internacionales que amenazan la sostenibilidad del sector en los países productores como Colombia, la Federación Nacional de Cafeteros le apuesta por la calidad como factor diferenciador y esencial para que los cultivadores sigan teniendo una opción laboral digna y rentable.

Bajo esa consigna se celebra hasta mañana en Corferias, Bogotá, la muestra Cafés de Colombia Expo 2019 con el objetivo de conquistar mercados no tradicionales para el grano colombiano.

“Hemos visto que los consumidores buscan cada vez más café auténtico y de buena calidad”, comenta Margarita Arango, coordinadora de agroalimentos de la vicepresidencia de Innovación e Inteligencia Sectorial de ProColombia (ver Paréntesis).

Abriendo puertas

Más allá de Estados Unidos y Japón, que como mercados maduros son dos de los principales destinos del café colombiano, se han ido abriendo importantes nuevos mercados en Alemania, Gran Bretaña, Turquía y México.

Alemania, por ejemplo, se ha convertido en el segundo comprador de café colombiano debido, en gran medida, a que se ha vuelto un importante reexportador del grano procesado.

En el Reino Unido y China, el café ha seguido ganando terreno frente al té, que ha sido la bebida tradicional. En países como Turquía, México e incluso Brasil el consumo se ha ido sofisticando, mientras que en Canadá (cuarto destino del café colombiano), Países Bajos y Francia la innovación en productos y presentaciones se ha intensificado.

En esa línea, la ética y la sostenibilidad han empezado a jugar un papel crucial en el consumo, pues, según sondeos recientes, en Alemania el 47 % de los consumidores piensa que las marcas éticas son las únicas que vale la pena comprar, mientras que en el Reino Unido el 45 % de las personas estaría dispuesta a pagar más si el precio se retribuye a las comunidades productoras.

En el caso de México, el consumo de café soluble ha registrado un crecimiento importante, mientras que en 2018 el café colombiano llegó por primera vez a Letonia, Chipre, Lituania, Croacia y Libia, según datos de ProColombia.

Nuevos canales

Camila Escobar, presidenta de Procafecol, destaca cómo ha evolucionado la forma de tomar café, y que esta ya no solo se limita a los espacios familiares o de amistades.

“La omnicanalidad es algo de lo que hablan las empresas de consumo masivo y que no es nada distinto a darle al consumidor lo que quiere en la ocasión que él defina”, explica la empresaria, quien añade que las ocasiones de consumo son múltiples y es así como la gente ahora hace pedidos a domicilio.

Bajo esa óptica la marca Juan Valdez está acudiendo a las posibilidades que ofrecen las plataformas de domicilios como Rappi, así como a las alternativas del comercio electrónico para llegar a los clientes que demandan sus productos .

*Por invitación de Fedecafé.

Fuente: www.elcolombiano.com.co

19/10/2019

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